Para las personas menos jóvenes éstas algunas de las prioridades son hacer una mejor digestión, tener buen aspecto de la piel y la prevención de enfermedades. Estos son algunos de los beneficios del yogur. Por eso se debe desarrollar el hábito de tomar yogur con regularidad, al menos dos porciones diarias.
La mejora de la inmunidad
El yogur tiene bacterias que son beneficiosas para los seres humanos. Se llaman probióticos. Las formas más comunes pertenecen al grupo de lactobacilos. Estas bacterias amistosas presente en el yogur mejorar la inmunidad. En personas ancianas, la disminución gradual de la inmunidad es una cosa natural. Pero, al tomar el yogur al día, este efecto se puede mitigar en buena medida.
Cuando se mejora la inmunidad, una persona se enferma con menos frecuencia. Su ritmo de envejecimiento se hace más lento. Por ello, el consumo diario de yogur es recomendado como un medio eficaz para vencer el proceso de envejecimiento.
Mejorar la digestión de proteínas
Las bacterias amistosas en el yogur también a descomponer los alimentos fácilmente. En muchos países asiáticos donde agregando una cantidad de especias para hacer más sabroso el alimento es una cultura, la gente toma yogur regularmente para facilitar la digestión y mantenerse en forma y saludable.
El envejecimiento de personas a menudo requiere de dietas altas en proteínas, para mantener el crecimiento estable de células nuevas y la reparación de los decadentes. El yogur es conocido por ayudar a la digestión de las proteínas. Es por ello que debe formar parte habitual de la dieta de las personas de edad avanzada.
Tratamiento cutáneo
El yogur es también bueno para la piel. Tiene excelentes propiedades contra hongos. Las personas mayores sufren mucho de infecciones de la piel, tales como las infecciones por hongos, eczema, psoriasis, etc La aplicación regular de yogur en los sitios afectados funciona, y puede llegar a curar infecciones en la piel de forma permanente.
También hace que la piel se vea brillante y bien hidratado. Por todo ello, el yogur ofrece maravillosos beneficios contra el envejecimiento, y propiedades terapéuticas. El yogur es un favorito de aquellos que quieren desafiar el envejecimiento y la apariencia más joven durante más tiempo.
Las cualidades nutritivas del yogur provienen no sólo de la presencia de los ompuestos de la leche, sino también de la transformación de éstos como resultado de la fermentación ácido-láctica causada por los microorganismos.
La ingestión de este producto es recomendable en todas las edades. Para la mayor parte de los lactantes intolerantes a las leches constituye un magnífico alimento, pues la reducción moderada de su contenido de lactosa, en comparación con el de la leche, lo hace más apropiado para los pacientes con deficiencia de lactasa.
El yogur se cataloga como un producto de alta digestibilidad, que aumenta el coeficiente de absorción de numerosas sustancias, tales como proteínas y grasas.
El consumo de yogur intensifica la retención de fósforos, calcio y hierro en comparación con la leche; también cabe destacar su participación en la disminución de los problemas alérgicos. Además de consumir el yogur en forma natural, éste se puede integrar a múltiples reparaciones culinarias.
Nació en Salónica cuando aún era turca. Y lo hizo allí porque a los Reyes Católicos se les ocurrió expulsar a los judíos de España 400 años antes. Cuando aquella ciudad cambió de manos y los griegos pidieron a su familia que estos renunciaran a la nacionalidad española -que todavía detenta- para convertirse en ciudadanos de Grecia, los Carasso decidieron trasladar a su familia y volver a casa, a España, a Barcelona. Después Daniel Carasso decidiría estudiar en París, en el Institut Pasteur, y quedarse a vivir una vez que había creado Danone.
Habría sido así de no ser por el peligro que entrañaba el nazismo y su obsesión judía. Cedió todos sus poderes y se embarcó en un barco rumbo a Cuba, primera parada de un largo viaje que, por un tiempo, acabaría en Nueva York. Estados Unidos nunca le convenció y finiquitada la Segunda Guerra Mundial regresó a la capital gala, su residencia, donde quien le sustituyó durante aquel periodo le devolvió los papeles sin poner ningún problema. Lo mismo sucedería en la empresa de su padre, que había repartido la compañía entre los tres hermanos -dos hermanas y él- a su muerte, al poco tiempo de concluir la Guerra Civil.
El yogur -originario del pueblo búlgaro-, además de lo cremoso y lo grato que es a nuestros sentidos, brinda un complejo resumen vitamínico y ayuda a prevenir el cáncer, según una reciente investigación.
Resultados de diversos estudios sobre el efecto de sus bacterias acidolácticas y esas sustancias obtenidas a partir de su fermentación comienzan a sugerir un efecto protector, o al menos beneficioso, frente al sistema inmunológico y ante determinados tipos de cáncer.
“No se puede afirmar que el yogur cure el cáncer, pero sí se ha estudiado que lo previene, en el sentido de que, cuando existe un consumo habitual, la recidiva tumoral es más prolongada e incluso puede ser de menor intensidad”, explica la Doctora Ascensión Marcos, del citado instituto.
“El yogur previene el cáncer. La reaparición tumoral puede ser posterior al año con un consumo habitual de yogur. Si no existe esta asiduidad, la recidiva puede producirse a los seis meses”, asegura Marcos.
Esa información procede de la observación de algunos enfermos de cáncer, de experimentación en animales a los cuales se les ha introducido un tumor y que se ha visto que se aniquila con la presencia de leches fermentadas. También se ha observado in vitro la actuación del yogur sobre células cancerosas y cómo disminuye la acción de productos mutagénicos en comparación con la leche. Las neoplasias más estudiadas en esa investigación fueron de mama, piel y colon.
Capaz de complacer a los más variados gustos, las virtudes que se hallan en sus innumerables sabores y consistencias son infinitas. El calcio es el que desempeña las funciones de gran estandarte de identidad del yogur. También contiene proteínas, grasas graduales, hidratos de carbono -con predominio de la lactosa-, vitaminas del tipo A y B, niacina y ácidos pantoténico y fólico difíciles de encontrar en otros alimentos, así como diferentes minerales, además de fósforo, potasio, magnesio, zinc y yodo, nutrientes que son muy bien aceptadas por nuestro organismo.
Buena parte de su deleitante blancura y de toda esta descarga de salud que el yogur guarda la tienen sus dos fermentos clásicos: el Lactobacillus bulgaricus y el Streptococcus thermophilus, que permanecen vivos tras la fermentación y que son inmensamente alimenticios.
El pleno del jurado de Autocontrol ha fallado a favor de la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) en el recurso de alzada presentado contra Danone por el anuncio de ‘Actimel‘ protagonizado por la presentadora Susana Griso.
Autocontrolconfirma que la alegación “ayuda a tus defensas” es, en principio, una “alegación de salud”, pero ha considerado que “en el concreto contexto de esta publicidad el mensaje conjunto presenta el producto ‘Actimel’ como apto para prevenir las patologías que puedan derivarse de la entrada en el cuerpo de los agentes externos”, y por tanto pasa a ser una alegación de carácter preventivo o sanitario, por lo que el ’spot’ de Susanna Griso sí que vulnera el artículo 2 de la mencionada normativa legal.
Desde Danone han afirmado que ninguno de sus anuncios “sale a televisión sin tener ‘copyright’ positivo de Autocontrol”. La compañía ha agregado: “¿Que el criterio cambia?, pues nosotros nos adaptamos a lo que diga Autocontrol al respecto”.
Con más de cuatro décadas en el mercado, Leche Pascual continúa apostando por su liderazgo en innovación con un único objetivo: ofrecer al consumidor productos de muy alta calidad que garanticen su salud. Por ello, nunca ha comprometido su proceso de elaboración y mantiene escrupulosamente los controles en todos los pasos para que la leche que, con su marca llega al consumidor, tenga la máxima calidad del mercado.
La alimentaria estrena hoy un nuevo spot que realza los valores de la leche de máxima calidad.
Este es el mensaje del último spot de Leche Pascual, que se estrena hoy mismo en todas las cadenas de televisión. Según Gustavo Pomar, senior brand manager, en sólo veinte segundos el anuncio explica por qué un brik de leche puede ser totalmente diferente de otro: “El consumidor debe saber que no todas las leches son iguales: la recogida diaria, el trabajo conjunto de expertos veterinarios con cada uno de los ganaderos y las garantías de calidad y de seguridad alimentaria de todos los procesos justifican el precio final de un producto superior”.
Grupo Leche Pascual
Esas características, a las que nunca renunciará Grupo Leche Pascual, diferencian su producto respecto a otros que, no exigiendo tanto en sus procesos, pueden venderse más baratos.
Con esta campaña, Leche Pascual se suma a la decisión de otras grandes empresas de informar expresamente que no fabrican para otras marcas.
Grupo Leche Pascual, empresa de capital cien por cien familiar, líder de la calidad e innovación en alimentación, inició su andadura en 1969 y cuenta ya con una gama de más de 300 productos, 40 centros de trabajo y 3.000 empleados. Su principal actividad es la preparación y el envasado de leche, yogures y otros derivados lácteos, zumos, agua mineral, bebidas y productos a base de soja, tortillas y huevo líquido ultra-pasteurizado.
El yogur probiótico Actimel, recibió el Premio a la mentira publicitaria más insolente, otorgado por Foodwatch, una Asociación alemana sin fines de lucro que intenta defender los intereses y derechos de los consumidores alemanes, así como también denunciar algunas prácticas de la industria agroalimentaria.
Foodwatch realiza análisis e investigaciones independientes sobre los alimentos para determinar sus componentes, y además denuncia las prácticas publicitarias engañosas.
Según cuenta Gastronomía y Cía, el Premio a la mentira publicitaria más insolente (Goldener Windbeutel 2009) no es algo que las empresas puedan aplaudir, ya que se trata de una denuncia sobre sus prácticas. En este caso, el mismo ha sido otorgado a la multinacional de productos alimenticios Danone, por uno de sus productos estrella: el lácteo Actimel.
Foodwatch denuncia que la campaña de Actimel es un burdo engaño y pone el acento en el slogan que dice “Actimel activa tus defensas”.
Los expertos alegan que Actimel no protege frente a las enfermedades y, aunque refuerza el sistema inmunológico, no lo hace de una manera tan eficaz como lo puede hacer cualquier yogur tradicional.
La denunciante argumenta que el precio del producto es hasta cuatro veces más caro que un yogur, además de ser mucho más azucarado. Finalmente, concluye en que la campaña saludable que gira en torno a Actimel “es puro cuento”.
En cuanto al premio, el mismo se otorga mediante votación popular vía Internet, a través de la página de la Asociación. Actimel fue el producto galardonado por mayoría absoluta: de los 35.000 votantes, el 47% votó a este producto.
Por su parte, el grupo Danone no ha aceptado el galardón y ha comenzado con campañas informativas para contrarrestar lo declarado por Foodwatch, argumentando que la Asociación sólo pretende confundir a los consumidores. En su defensa manifiestan que toda la información que facilita está respaldada científicamente, filosofía habitual de la empresa.
Sin embargo, el caso de Actimel no es el único producto de la empresa sobre el cual recae la denuncia de publicidad engañosa, el yogur Activia de Danone también fue puesto en tela de juicio por Foodwatch.
Mientras el yogur se aprovecha de la ciencia, la bacteria “Helicobacter pylori”, responsable de la gran mayoría de las úlceras de estómago y algunas gastritis, parece que tiene sus días contados.
“Yogur medicamento”, ese podría ser el destino de los yogures al ritmo que avanza la ciencia. Si hace pocos días contábamos en un post, que la vacuna del antrax podría ser un yogur en lugar de una inyección, ahora científicos de la Universidad de Kyoto en Japón, nos anuncian que podrían estar ya mismo disponibles “yogures anti-úlcera”.
El éxito de los expertos de esta universidad nipona, consistió en añadir al yogur un anticuerpo procedente de los huevos de gallina y que contaba con la cualidad de ser capaz de acabar con la bacteria conocida como Helicobacter Pylori, causante principal de gastritis y úlceras de estómago.
El anticuerpo que se ha incorporado al yogur para tomar a modo medicinal, y acabar al mismo tiempo con la bacteria, es conocido como IgY-ureasa, y es el responsable de ayudar al sistema inmunológico de las gallinas. Durante el experimento, sólo fueron necesarios 2 tomas de yogur al día, durante cuatro semanas, para reducir y vencer a la bacteria que había infectado a las personas del experimento, quienes, posteriormente, y gracias al ácido del estómago, destruirían con total tranquilidad el anticuerpo.
Actualmente el “yogur anti-úlcera” se está comercializando ya en algunos países de Oriente como son Japón, Corea y Taiwan, y aunque los encargados del descubrimiento son conscientes que ya existe en el mercado antibióticos que lo combaten, también es cierto, que ellos se mantienen fieles a su continuidad de comercialización pues piensan que éste es un tratamiento más accesible, más fácil de tomar y sin efectos secundarios de ningún tipo, además de poder convertirse en una gran ayuda para combatir la desnutrición con sus aportes de calcio y proteínas.
¿Quién dijo que la crisis no era compatible con los alimentos sanos? El ejemplo lo encontramos con el yogur. Un alimento, que además de ser nutritivo y saludable, nos socorre tanto en la cocina como en los tratamientos corporales y medicinales.
Así es como el yogur nos sorprende día a día. Cuando leemos las noticias nos damos cuenta que sus componentes probióticos nos ayudan en la mejora de la salud, sus ingredientes nos proporcionan un alimento equilibrado y su textura lo hace extensivo a cualquier edad. Pero, ¿siempre se usa y se toma el yogur para lo mismo? No, qué va.
El yogur, además de tomarse tal cual, en los formatos estandar del mercado, ya sea en tarro o líquido, y a modo de tentempié o postre, es también utilizado dentro de la gastronomía convencional. Recetas a base de yogur en postres, como tartas, bizcochos o magdalenas; cremas, y salsas, tanto frías para ensaladas como calientes con pastas y carnes, son tan sólo algunos de los usos adicionales del yogur.
Por otro lado, la cosmética casera, esa que mezcla un poco de todo, sabiduría familiar, homeopatía y medicina naturista o alternativa, nos demuestra que algunos tratamientos caseros donde el yogur interviene, como son a modo de ejemplo la mascarilla rejuvenecedora de yogur, o el acondicionador para el pelo, son altamente efectivos.
Con todo esto, nadie puede negar que el yogur, en sí mismo, es uno de los mejores aliados para la crisis. Ahorro, bienestar y sabor asegurados.
El ensayo que se ha realizado con ratones, ha resultado exitoso contra el ántrax, y lo utilizado, se ha basado en las bacterias presentes en la leche y el queso, que parecen ser un mecanismo infalible para activar el sistema inmunológico. ¿Y el yogur?
Las responsables de la fermentación del yogur, las bacterias llamadas Lactobacillus Acidophilus, son el gran secreto, ya que estas son resistentes a los procesos químicos que se producen en el estómago.
Así lo confirma el equipo de personas de North Carolina State University (EEUU) que han sido las encargadas de realizar estas investigaciones, publicadas en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, y que demuetran que estos microrganismos son un eficaz vehículo para transportar una vacuna oral contra el ántrax hasta el intestino delgado, lugar donde se responde de manera inmunológica.
La idea, es aprovecharse del carácter probiótico de estos organismos unicelulares e introducir dentro de esas bacterias la vacuna contra el ántrax para que viaje desde al boca al intestino delgado, ya que éste es un gran órgano inmunológico, y que responderá de manera defensiva, llegando incluso a desarrollar, en colaboración con las células dendríticas un sistema de protección contra el ántrax.
A pesar del éxito recogido con los animales de laboratorio, se trabaja en la actualidad para la mejora en la eficacia de la vacuna, y se investiga si con la misma ejecución otro tipo de vacunas pueden ser aplicadas.